sábado, 4 de mayo de 2013

CONTRA ARGUMENTO Y PÁRRAFO SECUNDARIO


Martín Carotti, autor de libro ‘Ventaja competitiva en la exploración minera’ (1998), afirma que "creer que la exportación de materias primas emplea escasa mano de obra, es del pasado", además, asegura que "al igual que la producción industrial, la de bienes primarios es capital intensivo, con alto consumo y desarrollo de tecnología, demandando una estructura de bienes y servicios, que asegura el empleo de numerosa mano de obra técnica, profesional y calificada”. En mi opinión este argumento tristemente no es aplicable para Colombia, un país en el que el desarrollo tecnológico es lento y escaso en la producción de bienes primarios. Por ejemplo, Colombia empezó a utilizar el cultivo hidropónico de flores en 1992, técnica que Holanda había utilizado desde hace quince años. En cuanto a la mano de obra técnica, profesional y calificada, lamentablemente Colombia es un país en el que la educación técnica y tecnológica representa apenas una cobertura bruta del 4,61 por ciento y, aunque la universitaria es más alta (17,41 por ciento), desafortunadamente está muy por debajo de los estándares internacionales. Pongo por caso la industria del sector minero energético, la cual se está viendo en serias dificultades porque no consigue fácilmente mano de obra local calificada para desarrollar sus actividades y con la que cuenta no es suficiente para seguir creciendo al ritmo de las industrias internacionales. 

Colombia ha firmado el TLC con El Salvador, Honduras, Guatemala, Chile, Canadá, Cuba, Mercosur, un acuerdo de alcance parcial con Venezuela, Caricom, EFTA, CAN y Estados Unidos. Con la puesta en marcha de esta gran cantidad de tratados, reitero que el Congreso de la República debe preocuparse por implementar medidas en las que se exporten más servicios que evidentemente no necesitan de infraestructura portuaria y vial. Según la Organización Mundial del Comercio, los servicios generan dos tercios del valor total agregado mundial y sus exportaciones crecen a tasas de más de 10%. Por ejemplo, en Chile la exportación de servicios alcanzó en 2010 los US$ 10.800 millones; ha crecido a tasas del 9% promedio en la última década y representa el 60% del PIB y el 70% de la fuerza laboral. “El que a buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija”. 

viernes, 19 de abril de 2013

ARGUMENTO PRINCIPAL

A propósito de la puesta en marcha de los TLC entre Colombia y diversos países y los próximos tratados que el gobierno quizá apruebe, en los que el Congreso de la República debería pensar más y plantear tratados que beneficiaran a los Colombianos, la economista y asesora del Centro Internacional de Negocios de la Cámara de Comercio de Bogotá, Gloria Stella Plazas Peralta, sensatamente,  afirma en el documento "Exportación de servicios otra forma de diversificar mercados" que el sector servicios, en Colombia, contribuye con el 59.4% a la generación de empleo, representando el 56% del PIB, es decir que, si el Congreso arropa al sector servicios con beneficios para que tengan una mayor relevancia en los TLC, en efecto el desempleo en Colombia puede disminuir. Es evidente que los sectores primarios (extracción de materias primas) y secundarios (producción de bienes y servicios) tienen una alta participación en el mercado, mejor dicho, tienen casi toda la participación en el mercado y aún más en los TLC, sin embargo, tristemente son sectores en los que no se genera una gran cantidad de empleo, por suerte el sector de servicios se convierte en una fuente más importante de crecimiento de empleo que la manufactura y en una fuente de crecimiento económico. Sin ir más lejos, Gloria Plazas menciona que el sector de servicios es, evidentemente, un motor del desarrollo productivo y social, esto es generar empleo, incluso Gloria Plazas afirma que las mayores y más rentables operaciones del mundo las realizan las empresas de servicios puesto que más del 52% de las 100 primeras empresas pertenecen al sector terciario, entre estas se encuentran los bancos y hotelería y turismo, éste último afortunadamente en  Colombia es uno de los principales generadores de empleo, factor que hace posible afrontar positivamente los diferentes tratados. 

martes, 19 de marzo de 2013

PÁRRAFO DE INTRODUCCIÓN

Se prenden las alarmas en Colombia sobre la desventaja en infraestructura portuaria y vial nacional para competir en el mercado internacional después de la reunión sostenida por el Presidente de Asturias Javier Fernández y el Presidente Juan Manuel Santos, el pasado 19 de marzo, en la cual expresaron interés en la cooperación conjunta y el beneficio de firmar el TLC con la Unión Europea. El columnista de Portafolio.co Mauricio Reina ingenuamente afirma que el Tratado de Libre Comercio con la comunidad europea se presenta como una de las más importantes alternativas de crecimiento económico y social para el país y que los  Tratados no se deben dejar de firmar porque son una excelente alternativa de crecimiento. Por otro lado, el columnista Guillermo Nova, más congruente,  asegura que el TLC, llamado "libre" pero ni es libre ni justo, no solo destruyó la manufactura, sino también la agricultura y que la economía nacional se convirtió en minera-exportadora, transformación productiva al revés, y una pésima infraestructura. 

Colombia debe preocuparse por exportar más productos de servicio como ingeniería, arquitectura, salud, industria gráfica, software y tecnologías de la información, entre otros, que no necesitan de infraestructura portuaria y vial. Afortunadamente, el TLC con la Unión Europea no se ha firmado. Espero que el Congreso Nacional reaccione frente a las desventajas competitivas de Colombia y que por medio de senadores sensatos como Cecilia López y Enrique Robledo, el Congreso pueda convencerse de replantear los acuerdos de libre comercio y dar una mayor importancia y oportunidad a la exportación de productos de servicio.