martes, 19 de marzo de 2013

PÁRRAFO DE INTRODUCCIÓN

Se prenden las alarmas en Colombia sobre la desventaja en infraestructura portuaria y vial nacional para competir en el mercado internacional después de la reunión sostenida por el Presidente de Asturias Javier Fernández y el Presidente Juan Manuel Santos, el pasado 19 de marzo, en la cual expresaron interés en la cooperación conjunta y el beneficio de firmar el TLC con la Unión Europea. El columnista de Portafolio.co Mauricio Reina ingenuamente afirma que el Tratado de Libre Comercio con la comunidad europea se presenta como una de las más importantes alternativas de crecimiento económico y social para el país y que los  Tratados no se deben dejar de firmar porque son una excelente alternativa de crecimiento. Por otro lado, el columnista Guillermo Nova, más congruente,  asegura que el TLC, llamado "libre" pero ni es libre ni justo, no solo destruyó la manufactura, sino también la agricultura y que la economía nacional se convirtió en minera-exportadora, transformación productiva al revés, y una pésima infraestructura. 

Colombia debe preocuparse por exportar más productos de servicio como ingeniería, arquitectura, salud, industria gráfica, software y tecnologías de la información, entre otros, que no necesitan de infraestructura portuaria y vial. Afortunadamente, el TLC con la Unión Europea no se ha firmado. Espero que el Congreso Nacional reaccione frente a las desventajas competitivas de Colombia y que por medio de senadores sensatos como Cecilia López y Enrique Robledo, el Congreso pueda convencerse de replantear los acuerdos de libre comercio y dar una mayor importancia y oportunidad a la exportación de productos de servicio.